El estilo francés

gente francesa

parisino

Hoy quiero hablar de una de las ciudades que más amo en este mundo, la capital parísina de Francia, sobre el estilo de vida que allí se respira y también daré consejos sobre dónde alojarse en París si estáis pensando en hacer un viaje allí próximamente.

La primera ocasión en la que tuve la oportunidad de viajar a París, tenía yo 12 años, y cuando vi la Torre Eiffel por primera vez sentí algo muy especial dentro de mi, que nunca antes había experimentado. Aún hoy, muchos años despúes, todavía puedo recordar aquel sentimiento tan maravilloso que recorrió mi cuerpo y de alguna forma me cambió para siempre. Fue entonces cuando descubrí la grandeza y belleza de viajar, sobre todo si lo haces a una ciudad tan increíble como es la capital francesa.

Aquel viaje lo disfruté muchísimo, más aún cuando mis padres me llevaron al mítico parque de Disneyland París, y al que volví años más tarde. Ya con 18 años, tuve la ocasión de viajar con unas amigas y fue entonces cuando descubrí de verdad cómo era la gente y la forma de vida de los parisinos, envuelta en un constante alo de belleza como en ningún otro lugar he podido experimentar. La gente de París siempre anda elegante por la calle, tienen un concepto de la belleza muy bien definido y siempre gustan de vestir bien y agradar a todo el mundo. El idioma en sí no lo conozco en profundidad, pero cualquiera que escuche a un francés estoy segura de que se quedará enamorada momentáneamente por la belleza y sonoridad de las palabras de este idioma, sin duda un mundo aparte en el que personalmente me encantaría poder vivir por largo tiempo, durante una buena temporada.

Otros lugares que me encantaron fueron los campos Elíseos, una avenida preciosa y enorme rodeada de verdes campos y culminada por el famoso arco del triunfo, uno de los monumentos más famosos de la ciudad y del mundo. Recuerdo pasear por esa calle y ver a los lados multitud de tiendas de marca, imagino que extremadamente caras, pues es un lugar bastante caro para vivir, pero desde luego si yo pudiera permitírmelo no me lo pensaría dos veces :-).

Por otro lado, la ciudad cuenta con multitud de museos que no se pueden dejar de visitar, posiblemente el más famoso sea el del Louvre, en el que se pueden encontrar pinturas y esculturas únicas que sólo verlas te producen un sentimiento de pura felicidad. En mi caso, ver las pinturas y cuadros de Renau es algo que me impacta cada vez que tengo la posibilidad. Es una ciudad que merece la pena ser visitada durante al menos una semana, pues hay tanto que ver que si vas menos días se hace demasiado intenso y seguro que te dejarás cosas por ver. Además, está también como decía antes Disneyland París, un sitio que ya de por sí solo hacen falta 3 días como mínimo para poderlo ver bien y disfrutarlo como se merece. Y ya si podéis, es una delicia visitar algunas localizaciones y pueblos de los alrededores puesto que es la mejor manera de ver y respirar la vida de gente rural y auténtica francesa de verdad.

Dicho todo esto, lo mejor para saber donde os podéis hospedar, es que tengáis claro el plan de viaje que pensáis llevar a cabo, y en función de eso, buscar en estos hoteles recomendados de París, donde se pueden encontrar las mejores ofertas además de información sobre que ver y hacer durante tu viaje inolvidable. ¡Imprescindible!

El sentido de nuestras vidas

reflexionando sobre la vida

el sentido de la vida

Creo firmemente en que para poder disfrutar de nuestra vida, debemos tener claro cuál es el sentido de la misma. La vida es un viaje al que a veces no prestamos la suficiente atención. Normalmente, cuando alguién prepara un viaje a cualquier destino, fácilmente pasa varios días preparándolo, buscando las mejores fechas, trazando un plan de ruta que seguir para cada uno de los días, mirando los alojamientos más adecuados en cada momento.

Sin embargo, cuando se trata de nuestra propia vida, pocos son los que se paran un momento a escribir sobre un papel los objetivos y sistemas que vamos a llevar acabo para poder cumplirlos. La vida es un viaje complejo que sin duda requiere tiempo de reflexión para poder hacerse a uno mismo las preguntas adecuadas. Sin las preguntas correctas, es muy probable que no logremos encontrar las respuestas a nuestros dilemas, por eso es tan importante que pares cada cierto tiempo, te tomes un descanso y valores hacia donde vas y sobre hacia donde quieres seguir yendo.

Este ejercicio no es fácil, pues para hacerlo correctamente requiere de una honestidad y franqueza con uno mismo que no siempre está uno dispuesto a tener. Este estado vital sólo se puede conseguir cuando uno está agusto y contento con uno mismo en su interior, de esta forma todas nuestras inseguridades dejan de pesarnos tanto y podemos mirarlas desde una perspectiva que nos ayude a mejorarlas e incluso superarlas. Cuando logramos esto, es cuando podemos pensar claramente, sin que nada ni nadie nos ciegue, en el verdadero sentido de la vida, el cuál puede variar de una persona a otra, pero nadie puede decirle a otra cuál es el suyo si no más que uno mismo.

Siempre he pensado que el conocimiento y la honestidad son los dos elementos esenciales que hacen falta para poder entender el significado de la vida y la razón por la que estamos aquí. Algunos podremos sentir que nuestra misión es dedicarnos a la literatura, a la escritura, otros sentirán que lo suyo son los números, la física, para otros la interpretación será lo que finalmente mueva sus vidas, pero en lo que todo el mundo coincide es en el amor, en dar y recibir cariño de las personas que nos importan. Sin eso, nuestras vidas serán carentes de sentido, pues no hay nada más triste que andar por la vida sin el apoyo de las personas que te importan. A veces conseguir esto no es fácil, pues no siempre es algo que dependa exclusivamente de nosotros. Hay ocasiones en las que las personas a las que amamos nos fallan, o sentimos que no nos tratan como deberían, en algunos casos son las drogas o el alcohol las que acaban con la personalidad y la empatía de nuestros seres queridos, y ante semejantes situaciones es muy difícil mantener la calma y no perder el control, ya que de alguna forma nos podemos sentir superados por la situación.

Ante tales circunstancias, lo único que vale es tener la conciencia tranquila, es saber que tú has hecho todo lo posible por subsanar esa situación y que lo seguirás intentando mientras puedas, por mucho que te duela. Pero aún en ese momento, no puedes perder de vista tu misión en esta vida, aquello que realmente te hace feliz y en lo que no tendrías problemas en gastar la mayor parte de tu tiempo. Porque si logras eso, si logras encontrar tu camino y tu pasión, aquello por lo que te merece la pena levantarte por las mañanas, tendrás ganado una gran parte de tu felicidad, y porque de esa manera el universo de alguna forma te compensará, fluirás con una energía vital que te atraerá cosas positivas para tu vida. Porque cuando tu das lo mejor de ti, el universo te recompensará sin lugar a dudas. Me atrevería que se trata de una ley de la naturaleza, quizás no escrita, pero universal.

En cualquier caso, como siempre me gustaría conocer tu opinión, ¿ cuál es para ti el sentido de la vida? ¿ Crées en este tipo de leyes universales que compensan nuestras acciones tarde o temprano?

Una vuelta por el mundo

el mundo y un reloj

carretera simulando la misión de tu vida

El mundo en el que vivimos es tan amplio y diferente que sería un error no recorrerlo o no interesarnos por conocerlo en profundidad. Para sacar lo mejor de nostros en esta vida tenemos que inspirarnos con aquellas cosas que nos emocionan y con otras que todavía no conocemos pero deberíamos hacerlo.

Por todo ello, creo que es muy importante viajar y conocer nuevas culturas. De este modo, descubrir nuevas formas de vida y maneras de entenderla te ayudará a entenderte a ti mismo mejor y saber que es lo que quieres hacer en la vida. Como ya dije en el post anterior, creo que todos hemos venido a este mundo para hacer algo grande y al servicio de los demás, pero eso no significa que sepamos desde el principio que es eso tan importante en nuestras vidas que debemos explotar. Una parte importante de la misma es recorrer el camino que la vida nos ponga por delante para llegar a ese lugar donde podamos mirarnos hacia nosotros mismos y saber perfectamente que es lo que queremos hacer el resto de nuestros días.

Mi experiencia haciendo viajes me dice que esto es posible cuando abres tu mente y aceptas otras formas de vivir la vida. Esa visión de gente diferente a ti es la que te ayuda a entender que pese a nuestras diferencias culturales y costumbres distintas, en el fondo todos somos muy similares y lo que buscamos se podría resumir en amor y emociones. Cuando entendemos esto y conseguimos lograr un estado de paz con nosotros mismos, es mucho más fácil saber que es aquello en lo que podemos destacar.

Por todo ello, no puedo más que recomendaros que nunca dejéis de viajar, de buscar vuestro camino propio y de conocer nuevas culturas, pues solo así, viendo nuevos paises y nuevas culturas seremos capaces de aprender de nosotros mismos y sacar lo mejor que llevamos dentro, con objeto de hacer uso de esos dones que Dios (o el universo para los no creyentes :-) nos ha dado y ponerlos al servicio de nuestros semejantes.

Continentes como África y Asia son lugares que en mi caso causaron un importante impacto en mi vida, al conocer personas tan distintas a primera vista de mi y de la gente que yo conocía hasta esa fecha, y sin embargo, con el paso de los días e integrándome con la gente local, pronto pude sentir esa hermandad que existe entre los seres humanos y a su vez, descubrir cuánto amaba la escritura, hasta tal punto que hoy tengo muy claro cuál es la misión de mi vida, en la que siento que debo compartir todo lo que siento y conozco a través de un blog como este, el cuál también me ayuda a crecer como persona.

No sé para ti, pero para mí eso es tener verdadero éxito en la vida y una estupenda filosofía de vida.

 

 

La magia de brillar en la vida

mujer en movimiento

Descubre tu potencial

Siempre he pensado que todos nosotros tenemos un don, pero no todos se atreven a encontrarlo y mucho menos a explotarlo. Algunos puede que no sepan verlo, como si de un truco de magia se tratara, pues quizás tenga que ver con algo que no es popular o cotidiano para el resto de personas que nos rodean. Pero seguro que si buscas en lo más profundo de tu ser, aquello con lo que podrías pasar horas y horas seguidas entreteniendote, sin mirar el reloj, descubrirías que tienes algo especial que el resto de las personas no tiene. Dicen que somos animales racionales, que a veces piensan demasiado. Ante todo somos un alma, seres humanos con sentimientos y emociones que necesitan ser saciadas, todos buscamos amor, comprensión, cariño, encontrar a personas que nos importen y a las que les importemos, algo que el universo nos tiene preparado cuando le recompensamos ofreciéndole al mundo y las personas que nos rodean lo mejor de nosotros mismos.

Es una pena la sociedad de hoy en día en la que vivimos pues sólo se piensa en el camino fácil y en hacer lo que todo el mundo hace. Desde bien pequeñitos, nos adiestran de forma que tengamos que obedecer siempre a un superior, ya sea nuestro padre, madre o profesor en el colegio. En la vida de adulta, la cosa no cambia mucho: lo más probable es que, como todo buen hijo de vecino, tu vida se encamine hacia estudiar una carrera en la universidad, empujado por la presión social y familiar, y termines trabajando en un puesto de oficina que no te guste nada, preguntándote cada mañana cómo has podido acabar ahí. Incluso es posible que ni siquiera llegues a preguntártelo, y que prefieras hacer la vista gorda y pensar que esa vida que llevas es lo normal y lo toca vivir en nuestros días.

Sin embargo, déjame decirte que si piensas ésto, creo que estás profundamente equivocado. Creo que estamos en esta vida para mucho más que dejarnos llevar por el camino que nos han marcado y sobre el que no hemos decidido en ningún momento. Creo que estamos en la obligación de descubrir aquello que nos hace verdaderamente feliz, de forma que podamos dedicarnos a ello, para que nuestras vidas mejoren y también las de aquellas personas que nos rodean. Pienso que no podemos quedarnos con los brazos cruzados y obviar nuestras pasiones e ilusiones puesto que si hacemos eso, inevitablemente nuestra vida tomará un enfoque triste y desentonado, donde nuestras ilusiones por vivir y hacer cosas nuevas se derrumbarán de manera inexorable. Da igual que te sientas perdido, todos hemos pasado por eso, pues no somos tan diferentes los unos de los otros en cuánto a cuestiones emocionales se refieren. Debes parar un momento, sentarte con papel y boli en mano, tomar aire fresco y empezar a descifrar que es aquello en lo que verdaderamente quieres aportar tu granito de arena, aquello en lo que puedes marcar una diferencia y dejar un mundo mejor de como lo encontraste.

A mi llegar a ese punto me costó mucho, pero hoy por fin estoy segura de lo que me gusta y hacia quiero encaminar mi vida, El contacto con la gente, vivir en distintos lugares, en definitiva sentirme en movimiento, es lo que me ha ayudado a aclarar mis dudas y definirme como persona. Hoy me dedico al campo del turismo porque sé que es lo que me gusta, y sólo pude encontrar mi camino gracias a no quedarme parada y a sentirme en constante evolución, probando y probando cosas nuevas. Así que mi consejo para ti, si todavía no sabes que hacer con tu vida, es precisamente este, no te quedes parado sin hacer, ponte manos a la obra, prueba nuevas cosas, descubre lugares nuevos, en definitiva, mantente siempre en movimiento.